Ibiza en octubre: cómo es el otoño en la isla
Ibiza en octubre son dos viajes en uno. Hasta el fin de semana de closings, del 8 al 11, los clubs dan sus últimas noches grandes; después, la isla baja el ritmo y quedan pocas salas. De día todavía se llega a unos 24 °C y el mar ronda los 22-23 °C, pero llueve más que en verano.

En Ibiza el otoño no empieza un día concreto. Llega por partes: primero se va la gente de agosto, luego los clubs cierran uno detrás de otro y al final se cambia la hora y los chiringuitos apilan las sillas hasta el año que viene. Todo eso pasa en octubre, y por eso dos personas que vienen con quince días de diferencia pueden volver contando islas distintas.
Dos octubres: antes y después del fin de semana de closings
Los primeros once días siguen siendo temporada: nuestro calendario recoge 114 fiestas entre el 1 y el 11 de octubre, en 19 salas y fiestas en barco. Todo va a parar al fin de semana de closings, del jueves 8 al domingo 11, cuando la mayoría de las salas grandes —entre ellas Hï, Ushuaïa, Amnesia, [UNVRS], Pacha, O Beach y Destino— hacen su última fiesta y cierran hasta la temporada que viene. El lunes 12 es fiesta nacional, así que para quien vive en España es puente: mejor reservar pronto. Qué sala cierra cada noche está en el calendario de closings; entradas, precios y cómo volver, en nuestra guía del fin de semana de closings.
Después, la isla cambia de marcha. Del 12 de octubre al 1 de noviembre nuestro calendario tiene 35 fiestas en solo cuatro sitios: Es Paradis en Sant Antoni, Akasha en Las Dalias, Chinois Ibiza y una fiesta en barco. Son noches más pequeñas y más baratas —la mediana del precio «desde» es de 25 €, frente a 40 € en los primeros once días— y la última es el TRIP Closing Party de Chinois, el domingo 1 de noviembre. Lo que hay semana a semana está en nuestra guía de discotecas abiertas en octubre.
El tiempo y el mar en octubre
Octubre es templado, pero ya no es verano seguro. Las medias que publica la AEMET para el aeropuerto de Ibiza dan una máxima típica de 24 °C, una mínima de 16,5 °C y unas 205 horas de sol en el mes. El mar guarda el calor más que el aire: ronda de media los 22-23 °C y se va enfriando según avanza el mes, así que bañarse sigue siendo agradable para casi todo el mundo.
La pega es la lluvia. Con esas mismas medias, octubre es el mes más lluvioso del año en el aeropuerto, aunque por poco: unos 58 litros por metro cuadrado, uno más que en septiembre, repartidos en cinco o seis días, y casi tres días de tormenta. Suele caer de golpe más que en semanas grises: una tormenta, una tarde mojada y otra vez sol. Deja el barco y las rutas por acantilados con margen, mira la previsión la víspera y echa una chaqueta fina para la noche.
Atardeceres y cambio de hora
Lo que más cambia es la luz. En Sant Antoni el sol se pone hacia las 19:38 el 1 de octubre, las 19:23 el día 11 y las 19:04 el 24. En la madrugada del domingo 25 se atrasan los relojes una hora, y la puesta de sol salta a las 18:03 ese mismo día y a las 17:56 el 31.
Así que a final de mes las tardes se quedan cortas. El día de playa que en septiembre acababa hacia las ocho ahora termina antes de las seis, y la vuelta desde la costa oeste se hace de noche y por carreteras estrechas. Deja las excursiones largas para la mañana y, si el plan es el atardecer, la última semana llega a tu sitio a las cinco y media.
Playas y calas sin agobios
Es el premio por venir tarde. El agua sigue buena, hay sitio para aparcar cerca de las calas famosas y un día entre semana una cala pequeña puede ser casi tuya. Las que en verano son imposibles se vuelven fáciles: Cala Salada y Cala Saladeta al norte de Sant Antoni, Cala Comte en la costa oeste, Es Cavallet en el sur o Cala Xarraca en el norte. Más nombres, y la excursión a Formentera, en Ibiza en septiembre. Tres cosas que conviene saber:
- Los servicios se van recogiendo. Chiringuitos, hamacas y puestos de deportes náuticos empiezan a cerrar por invierno, cada playa en su fecha, así que lleva agua y comida en vez de fiarlo todo al quiosco.
- Elige la costa resguardada. Tras unos días de viento, el mar puede estar movido y turbio en una costa y como un plato en la otra: si el norte está picado, prueba el sur o el este, y al revés.
- Báñate en las horas de calor. Con el sol más bajo, lo mejor para el agua va de media mañana a media tarde.
Vuelve el tiempo de caminar
En verano hace demasiado calor para andar por Ibiza; en octubre, no. Con máximas de veintipocos grados, rutas impensables en agosto se disfrutan, siempre que vuelvas antes de que anochezca. Tres que merecen la pena: Sa Talaia, el punto más alto de la isla con 475 metros, sobre Sant Josep, con la costa de Formentera a la vista si el día está claro; el camino de costa entre las playas de Ses Salines y Es Cavallet, dentro del parque natural, con tramos de arena y otros de roca; y el norte, más verde y tranquilo, alrededor de Portinatx y Cala Xarraca. Lleva más agua de la que crees y deja los caminos de acantilado para días secos, porque con lluvia resbalan.
Mercadillos: Las Dalias y Punta Arabí
Los dos grandes mercadillos hippies aguantan hasta bien entrado el otoño. Las Dalias, en la carretera de Santa Eulària a Sant Carles, abre los fines de semana en octubre y noviembre; su propia web da para octubre un horario de 10:00 a 19:00 los sábados y de 11:00 a 18:00 los domingos, y el mercadillo nocturno no vuelve hasta junio. Punta Arabí, en Es Canar, sigue con su mercadillo de los miércoles, de 10:00 a 18:00, y este año el último es el miércoles 28 de octubre. Los horarios pueden cambiar con el tiempo, así que compruébalo antes de coger el coche.
Un sábado en Las Dalias puede alargarse hasta la noche. Akasha, el club del mismo recinto, tiene en nuestro calendario una fiesta de tarde, Supernova, todos los sábados de octubre a las 16:00 (desde 15 €): primero das una vuelta por los puestos y luego te quedas a la música.
Precios, hoteles y lo que cierra
Los precios son la buena noticia. A primeros de octubre, hoteles y villas ya cuestan bastante menos que en agosto, y muchos hoteles vuelven a bajar tarifas para llenar las últimas semanas antes de cerrar. La contrapartida es que hay menos donde elegir. La mayoría de los hoteles cierra por invierno entre mediados y finales de octubre, y en las zonas más turísticas, sobre todo Sant Antoni y Platja d'en Bossa, la mayor parte de clubs y restaurantes empieza a echar el cierre hacia final de mes. La ciudad de Ibiza, Santa Eulària y los pueblos del interior, donde se vive todo el año, siguen a su ritmo. ¿Vienes la última semana? Comprueba que tu hotel sigue abierto todas las noches que vas a estar y que los sitios donde quieres comer no han cerrado.
Moverse por la isla también cambia. El bus nocturno de verano deja de funcionar a diario a finales de septiembre, y su web solo anuncia servicios especiales para los closings hasta el 10 de octubre. Algunos de los barcos turísticos que llevan de Sant Antoni a las playas también acaban temporada en octubre, así que mira el horario de cualquier bus o barco con el que cuentes. Con coche de alquiler la segunda mitad del mes es mucho más fácil; si no tienes, comparte viaje en Ibiza Connects con alguien que vaya al mismo sitio.
Halloween, el último sábado de la temporada
Halloween cae en sábado, el 31 de octubre, y nuestro calendario tiene dos fiestas para ese día, una de tarde y otra de noche: Supernova x Halloween en Akasha, Las Dalias, a las 16:00 (desde 15 €), y Haunted Sonic Temple | Halloween Special en Chinois Ibiza, a las 23:30 (desde 30 €). El resto de ese último fin de semana, desde la última noche de Es Paradis el viernes hasta el TRIP Closing Party de Chinois el domingo 1 de noviembre, está en nuestra guía de lo que sigue abierto en octubre. Con la hora ya cambiada, el sol se pone antes de las seis y las noches refrescan más que en septiembre: lleva algo de abrigo para la vuelta.
Conocer gente cuando la isla se vacía
La segunda mitad de octubre tiene otro público. Los temporeros se van por tandas, y quienes se quedan son sobre todo residentes, gente que alarga la temporada y visitantes que han elegido la calma a propósito. Es más fácil hablar con un desconocido en un puesto del mercadillo o en una fiesta pequeña de tarde que en un club pensado para miles, y un plan que repites —el mercadillo del sábado, el mismo sitio para el atardecer— es donde empiezas a reconocer caras.
Si prefieres no llegar solo, cada fiesta y cada plan de Ibiza Connects tiene su propio chat de grupo, así que puedes saludar antes de ir y quedar en un punto. Para más ideas lejos de la pista, mira planes en Ibiza sin discoteca; y para que esas caras nuevas acaben siendo amigos, cómo hacer amigos en Ibiza.
En resumen
Octubre es el mes en que Ibiza cambia de estación, y el fin de semana de closings es la bisagra. Hasta el 11, la temporada se despide a todo volumen: closings, mar caliente y atardeceres pasadas las siete y veinte. Después quedan unas pocas salas, bajan los precios y el ritmo, el 25 se cambia la hora y la isla es para quien quiere calas sin colas y caminatas sin calor. Guarda un día libre por si llueve y decide a cuál de los dos octubres vienes.
Preguntas frecuentes
¿Todavía se puede ir a la playa en Ibiza en octubre?
Sí. El mar guarda el calor más que el aire: ronda de media los 22-23 °C y se va enfriando según avanza el mes. Báñate de media mañana a media tarde, busca la costa resguardada después de unos días de viento y lleva agua y comida, porque los chiringuitos empiezan a cerrar por invierno.
¿Qué tiempo hace en Ibiza en octubre?
Templado y con algo de lluvia. Según las medias de la AEMET para el aeropuerto, las máximas rondan los 24 °C y las mínimas los 16,5 °C; el mar, los 22-23 °C. Es el mes más lluvioso del año, aunque por poco: unos 58 litros por metro cuadrado en cinco o seis días.
¿Merece la pena ir a Ibiza en octubre?
Depende de lo que busques. Los primeros once días son para los closings: nuestro calendario tiene 114 fiestas entre el 1 y el 11. Después, la isla está más tranquila y más barata, el mar sigue en 22-23 °C, las calas entre semana están casi vacías y vuelve el tiempo de caminar.